sábado, 11 de agosto de 2007

Conductismo: vida y obra de Skinner.

CONDUCTISMO. VIDA Y OBRA DE SKINNER
POR: RAMÍREZ MARTÍNEZ LISSETTE KARINA
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
FES-IZTALACA
Objetivo: hacer una descripción de la aproximación psicológica: Conductismo, haciendo hincapié en vida y obra de Skinner, principios teóricos-metodológicos, método empleado, conceptos de aprendizaje y desarrollo y, finalmente, análisis crítico de la teoría.
1) VIDA Y OBRA
B. F. SKINNER
20 de marzo de 1904, Susquehanna (Pennsylvania)
18 de Agosto de 1990, Boston (Massachusetts)
Su padre, William Skinner y su madre, Grace Burrhus. Aunque fue educado en un entorno religioso, principalmente protestante, a la edad de 12 años llegó a la conclusión de que no creía en Dios. Considera el propio Skinner que vivió en un ambiente cálido y estable, tenía un hermano dos años y medio más pequeño, que murió a los dieciséis años de un aneurisma, solía burlarse de los intereses que había desarrollado por las artes y la música, su relación no era buena. Skinner era un joven al que siempre le gustaba inventar y construir cosas: cohetes, arcos, flechas, modelos de aviones que eran lanzados con gomas de plástico, cometas, etc. Llegó a crear con un amigo un sistema de flotación que separaba las bayas verdes de las maduras para después poder venderlas. En 1922 ingresó en la universidad de Hamilton College. Se licenció en literatura inglesa y se diplomó en Lenguas Románicas. Las actividades que Skinner había desarrollado en Hamilton College, principalmente las relacionadas con la literatura, parecían dirigir sus pasos hacia una carrera de escritor. En un principio, Skinner había pensado que su fracaso como escritor se debió a que no tenía nada que decir, pero más tarde se dio cuenta de que si tenía muchas cosas que decir, sobre el comportamiento humano, que era lo que realmente le interesaba, pero no era por medio de la literatura sino por medio de la ciencia. En aquel entonces, la ciencia relevante para estudiar el comportamiento humano parecía ser la psicología, en 1928 se decidió y entró en Harvard para estudiar Psicología. Skinner relata diversas fuentes de influencia que le condujeron hacia la psicología. En un principio su interés por el comportamiento, tanto animal como humano. Sin embargo, el interés mas temprano que le orientó hacia la psicología, fue de origen filosófico. El tema, de algún modo competitivo fue leer la obra de Loeb “Fisiología del cerebro y psicología comparada”(1900), la obra de Pavlov “Los reflejos condicionados”(1927) y a Russell en “Filosofía” (1925), se dedicó en especial al conductismo de J. B. Watson. De esta forma, Skinner se identificó con el “conductismo” de Watson (1924-1925). En sus primeros años en Harvard, Skinner estaba fascinado por la experimentación, y el campo en el que mejor podía desarrollar ese afán era el de la fisiología. En 1930, Skinner se sentía preparado para presentar su tesis sobre el concepto de reflejo. Skinner permaneció en Harvard hasta 1936, durante todo este tiempo Skinner se dedicó a la investigación, a mediados de 1936 conocería a la que sería su esposa, Yvonne Blue, con la que compartiría durante toda la vida una pasión común por la literatura. Se casaron en Noviembre de 1936, estando ya Skinner en la Universidad de Minneapolis. La experiencia en Minnesota fue relevante para Skinner en distintos sentidos. En primer lugar, la gente empezó a pedirle que hablara del comportamiento humano partiendo más allá de la experimentación de laboratorio; en segundo lugar, recibió mucho reconocimiento por su labor docente, lo que le permitió rodearse de los mejores estudiantes; en tercer lugar, comienza a plantearse un libro sobre conducta verbal, asumiendo de ese modo el desafío que en 1934 le había planteado Whitehead y que consistía en tratar de explicar el lenguaje como un comportamiento. Escribir “Conducta verbal” le llevó a Skinner 23 años, ya que lo publicaría en 1957, siendo para el autor, sin duda alguna, su obra más relevante. En 1939, con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Skinner tuvo la oportunidad de aplicar el condicionamiento operante a los sistemas de armamento, en una investigación financiada por el gobierno de los Estado Unidos, Skinner comenzó un proyecto (Project Pigeon) para la mejora de los sistemas de guía de misiles, la idea principal era la de, mediante el condicionamiento operante, entrenar palomas para que guiasen misiles, el proyecto iba avanzando pero surgieron dificultades técnicas, ajenas a la propia técnica de entrenamiento de las palomas, que hicieron demorarse el proyecto y sembrar dudas en el comité de defensa nacional que estaba actualmente financiando la mayor parte del proyecto, finalmente, a finales de 1943 se puso fin a la financiación del proyecto. Aunque en el camino, Skinner descubriría la versatilidad y utilidad de emplear palomas, en lugar de ratas, para el estudio del comportamiento. También durante sus años en Minnesota, nacieron sus dos hijas. El nacimiento de su primera hija Julie, en 1938, y en 1940 nace Deborah, su segunda hija, pero esta vez Skinner ya había puesto en marcha sus “habilidades de inventor”. Diseñó un habitáculo, con un cristal frontal transparente, cuya temperatura interior estaba regulada por un termostato y unos conductos de ventilación, este pequeño aparato permitía que Deborah pudiera jugar en un lugar seguro, libre de aire contaminado o de cambios de temperatura, y concedía tiempo a sus padres para poder atender a otras actividades; de este modo se mejoraba tanto la calidad de vida de los niños como de los padres, afectando esta mejora también a la interacción entre ambos. Pronto, Skinner le vio la utilidad social y la posibilidad de extenderlo a otros padres. Tras diversos intentos acabó publicando un artículo en el Ladies’ Home Journal, titulado “Baby in a box” que tuvo una rápida difusión. Por un lado, Skinner recibió muchas felicitaciones de padres que encontraban este aparato una idea estupenda e incluso varios intentos comerciales, llegándose a vender alrededor de 1000 unidades. Por otro lado, ciertas críticas tachando el invento de inhumano y acusándolo de tratar al ser humano como si fuera una máquina o un animal. En 1945 se traslada a la Universidad de Indiana, como Director del Departamento de Psicología. Por aquella época, Indiana era una de las mejores universidades preparadas para la investigación experimental. En 1948 escribe un libro de introducción a la psicología, que acabaría siendo otro de sus obras más conocidas, “Ciencia y Conducta Humana” (1953), Skinner pretendió mostrar en esta novela que la ciencia de la conducta no era sólo para las ratas y las palomas sino que era extrapolable al ser humano. Walden Dos, fue capaz de escribirla en tan solo 7 semanas, Skinner consideró esta obra suya como una auto-terapia en la que estaba luchando por reconciliar dos aspectos de su propio comportamiento, representados por Frazier y por Burris. En 1947 regresó a Harvard, durante este tiempo estableció un laboratorio de palomas, en el que junto con Fester llevo a cabo una gran cantidad de investigación. Fue para Skinner “el punto más culminante en su historia de investigación”. Como él dice: “apenas pasaba una semana sin que descubriéramos algo excitante”. Entre 1956 y 1963, Skinner se embarca en uno de los proyectos más ambiciosos de toda su vida. Estimulado por las dificultades de aprendizaje de su hija pequeña Debbie y tras observar los ineficaces métodos de los que disponían los profesores en la enseñanza en general, pone en marcha su ingenio para aplicar las ventajas del aprendizaje operante a la enseñanza. Comienza el diseño de una “máquina para enseñar” que con el tiempo irá perfeccionando hasta introducirla como instrumento de docencia en una de sus clases en la universidad. Pronto la idea se extiende y comienza a aplicarse también en institutos, en asignaturas como álgebra y gramática, con excelentes resultados. Las empresas comienzan a interesarse por la idea, entre ellas IBM y Rheem, pero de nuevo la experiencia de Skinner en la comercialización de su invento es decepcionante, conduciéndole al abandono de cualquier esperanza sobre la posibilidad de revolucionar la enseñanza con estas máquinas. A pesar de esta falta de éxito comercial, los trabajos de Skinner son pioneros en el campo que actualmente se conoce como “Enseñanza asistida por ordenador”. Entre 1968 y 1971, Skinner se embarca de lleno en la escritura de un nuevo libro, el más polémico y más criticado, “Más allá de la Libertad y la Dignidad” (1971). La tesis fundamental que Skinner postula en su libro es que el concepto de libertad es un concepto que ha de superarse, desecharse, ante las evidencias existentes sobre el comportamiento controlado y regulado por las contingencias ambientales que nos aporta la ciencia operante. En este libro, Skinner critica también el concepto de responsabilidad, ya que tanto en cuanto los individuos estén condicionados para comportarse de modo favorable o desfavorable a la cultura, no se podrá decir que estén propiamente eligiendo esos comportamientos y que, por lo tanto, sean responsables de los mismos. En los años 70, Skinner era ya un psicólogo cuya influencia era ampliamente. Entre 1974 y 1984 editó su Autobiografía en tres volúmenes: Particulars of my life” (1974), “The shaping of a behaviorist” (1979) y “A matter of consequences” (1984). También en 1974 publicó “Sobre el Conductismo”, un libro cuyo objeto fue exclusivamente resolver de forma sencilla algunos de los principales errores y malentendidos que se habían ido desarrollando sobre el análisis de la conducta. En los últimos años de su vida, Skinner estuvo especialmente preocupado con el avance de la psicología cognitiva, lo que suponía para Skinner un retroceso claro en la forma de abordar el comportamiento humano. El 18 de Agosto de 1990, B. F. Skinner falleció en Boston, a los 86 años. Datos biográficos, (Bayés, 1969; Pérez, 1990; Skinner, 1967).

2) Principios teóricos – metodológicos
El Conductismo es una corriente de la psicología que defiende el empleo de procedimientos estrictamente experimentales para estudiar el comportamiento observable (la conducta), considerando el entorno como un conjunto de estímulos-respuesta. El enfoque conductista llevó a Watson a formular una teoría psicológica en términos de estímulo-respuesta.
Según esta teoría, todas las formas complejas de comportamiento —las emociones, los hábitos, e incluso el pensamiento y el lenguaje— se analizan como cadenas de respuestas simples musculares o glandulares que pueden ser observadas y medidas.
La influencia inicial del conductismo en la psicología fue minimizar el estudio introspectivo de los procesos mentales, las emociones y los sentimientos, sustituyéndolo por el estudio objetivo de los comportamientos de los individuos en relación con el medio, mediante métodos experimentales. Este nuevo enfoque sugería un modo de relacionar las investigaciones animales y humanas, y de reconciliar la psicología con las demás ciencias naturales.
El enfoque conductista, el que más se ha ocupado de las formas elementales del aprendizaje, distingue dos tipos de condicionamiento: el condicionamiento clásico y el operante. El núcleo central del conductismo está constituido por su concepción asociacionista del conocimiento y el aprendizaje (Pozo, 1994).
Skinner, desde sus postulados deterministas, defiende el condicionamiento controlado masivo como medio de control de un orden social dirigido a la felicidad del individuo (Prieto, 1989).
Según Bayés (1969), el enfoque skinneriano de la psicología se caracteriza por su enfoque ateórico y descriptivo, por la discriminación entre condicionamiento operante y respondiente, porque considera que las leyes generales del aprendizaje son las mismas para cualquier organismo y su desconfianza ante las técnicas estadísticas.
Desde el punto de vista conductista, el lenguaje es una conducta adaptativa general.
En su libro sobre la conducta verbal, Skinner (1957), menciona que el término adecuado para referirse al lenguaje es el de “conducta verbal”, ya que posee muchas ventajas, estudia principalmente al hablante individual y especifica una conducta que esta moldeada y mantenida por sus consecuencias mediadoras, además de ser poco conocida en los contextos tradicionales de explicación.

3) método empleado
Watson propuso hacer científico el estudio de la psicología empleando sólo procedimientos objetivos tales como experimentos de laboratorio diseñados para establecer resultados estadísticamente válidos.

Desde 1950, los psicólogos conductistas han producido una gran cantidad de investigaciones básicas dirigidas a comprender cómo se crean y se mantienen las diferentes formas de comportamiento. Estos estudios se han centrado en el papel de (1) las interacciones que preceden al comportamiento, tales como el ciclo de la atención o los procesos perceptuales; (2) los cambios en el comportamiento mismo, tales como la adquisición de habilidades; (3) las interacciones que siguen al comportamiento, como los efectos de los incentivos o las recompensas y los castigos, y (4) las condiciones que prevalecen sobre la conducta, tales como el estrés prolongado o las carencias intensas y persistentes.
Algunos de estos estudios se llevaron a cabo con seres humanos en laboratorios equipados con dispositivos de observación y también en localizaciones naturales, como la escuela o el hogar.
Otros emplearon animales, en particular ratas y palomas, como sujetos de experimentación, en ambientes de laboratorio estandarizados. La mayoría de los trabajos realizados con animales requerían respuestas simples. Por ejemplo, se les adiestraba para pulsar una palanca o picar en un disco para recibir algo de valor, como comida, o para evitar una situación dolorosa, como una leve descarga eléctrica. Al mismo tiempo, los psicólogos llevaban a cabo estudios aplicando los principios conductistas en casos prácticos (de psicología clínica, social —en instituciones como las cárceles—, educativa o industrial), lo que condujo al desarrollo de una serie de terapias denominadas modificación de conducta, aplicadas sobre todo en tres áreas:
La primera se centra en el tratamiento de adultos con problemas y niños con trastornos de conducta, y se conoce como terapia de conducta. La segunda se basa en la mejora de los métodos educativos y de aprendizaje; se ha estudiado el proceso de aprendizaje general desde la enseñanza preescolar a la superior, y en otras ocasiones el aprendizaje profesional en la industria, el ejército o los negocios, poniéndose a punto métodos de enseñanza programada. También se ha tratado de la mejora de la enseñanza y el aprendizaje en niños discapacitados en el hogar, la escuela o en instituciones de acogida.

El tercer área de investigaciones aplicadas ha sido la de estudiar los efectos a largo y corto plazo de las drogas en el comportamiento, mediante la administración de drogas en diferentes dosis y combinaciones a una serie de animales, observando qué cambios se operan en ellos en cuanto a su capacidad para realizar tareas repetitivas, como pulsar una palanca.

La utilidad de la evaluación en el análisis funcional, es que los datos que arroja sirven para diseñar y evaluar intervenciones (Modificación de la conducta y sus aplicaciones). El análisis funcional tiene como finalidad describir la conducta y los eventos con los que está asociada, plantear hipótesis tomando en cuenta los factores que crean las condiciones para que la conducta se presente, y por último probar las hipótesis alterando alguno de éstos factores para que la conducta varíe (Skinner,1953).

4) CONCEPTOS DE APRENDIZAJE Y DESARROLLO
La psicología estudia el cambio que se produce en el organismo como resultado de la experiencia, esto es, el aprendizaje. Gran parte de su investigación se ha desarrollado utilizando animales de laboratorio.
El enfoque conductista, el que más se ha ocupado de las formas elementales del aprendizaje, distingue dos tipos de condicionamiento: el condicionamiento clásico y el instrumental u operante (Bayés, 1969). Otro elemento característico del conductismo es la equipotencialidad, según esta idea, las leyes del aprendizaje son igualmente aplicables a todos los ambientes, especies e individuos, lo que equivale a una sola forma de aprender: la asociación (Pozo, 1994).
El condicionamiento clásico también se conoce como condicionamiento pavloviano en honor de su descubridor, el fisiólogo ruso Iván Pávlov.
Éste demostró que si un hecho arbitrario, el sonido de una campana, precede regularmente a un hecho biológicamente relevante (la comida de un animal),
la campana pasará a ser una señal de comida y el animal salivará al escucharla, preparándose para comer. La respuesta del animal será, por tanto, un reflejo condicionado al sonido de la campana.
En el condicionamiento instrumental u operante, que aplicó B. F. Skinner, el énfasis recae en la conducta del animal y en las consecuencias de sus acciones. En general, si a una acción le sigue una recompensa, un refuerzo positivo, la acción se repetirá cuando el animal se encuentre en la misma situación. Por ejemplo, si un animal hambriento es recompensado con comida por girar a la derecha en un laberinto simple, tenderá a girar de nuevo a la derecha cuando se encuentre en el laberinto. Si la recompensa cesa, aparecerán otros tipos de comportamientos, contingencias de refuerzo (Skinner, 1974).
Estos dos tipos de investigación tratan de los aspectos más elementales de la experiencia del aprendizaje.
En el condicionamiento clásico, la atención recae en la importancia de la asociación del estímulo condicionado y del no condicionado; en el instrumental u operante, recae en la utilización de refuerzos, negativos o positivos, para modificar la conducta.
Dicho de otro modo, el primero se ocupa de qué clase de fenómenos aparecen juntos en el proceso de aprendizaje, mientras que el segundo trata de las consecuencias de las acciones. La mayoría de las situaciones reales de aprendizaje tienen, de hecho, características clásicas y operantes.
Enfoque cognitivo.- Las investigaciones sobre el aprendizaje humano son, naturalmente, más complejas que las del aprendizaje animal, y en rigor no se pueden limitar a los dos tipos de condicionamiento antes expuestos (Pozo, 1994).
El aprendizaje humano y la memoria han sido estudiados con materiales verbales o mediante tareas que implicaban habilidades motoras. Estos estudios han resaltado la deceleración progresiva en la curva del aprendizaje y también la deceleración progresiva en la del olvido.
En las últimas décadas, la investigación psicológica ha mostrado una atención cada vez mayor por el papel de la cognición en el aprendizaje humano, liberándose de los aspectos más restrictivos de los enfoques conductistas. Se ha hecho hincapié en el papel de la atención, la memoria, la percepción, las pautas de reconocimiento y el uso del lenguaje en el proceso del aprendizaje, y este enfoque ha pasado gradualmente del laboratorio a la práctica terapéutica.
La psicología del desarrollo es el estudio de los cambios y continuidad de la conducta desde la infancia a la edad adulta; desde la postura conductista se puede decir, que se estudia los cambios de la conducta a través del desarrollo, a partir de los estímulos que hacen que se presente. Al conductismo no le interesa estudiar lo que provoca la conducta (historia del individuo), sino bajo que condiciones se presenta para poder modificarla.

5) ANÁLISIS CRÍTICO
Tanto al Conductismo como a Skinner se le pueden cuestionar muchas de sus aportaciones, porque son superables y mejorables, pero se ha convertido, sin duda, en un punto de referencia fundamental para todos los que pretenden aproximarse de forma científica al comportamiento humano.

El paradigma estímulo-respuesta permitió un gran incremento de la actividad investigadora sobre el aprendizaje en animales y en seres humanos, sobre todo en el periodo que va desde la infancia a la edad adulta temprana.
Para mi, el conductismo actual tienen gran influencia y utilidad en la psicología y se puede resumir en tres puntos:
1. ha reemplazado la concepción mecánica de la relación estímulo-respuesta por otra más funcional que hace énfasis en el significado de las condiciones estimulares para el individuo.
2. ha introducido el empleo del método experimental para el estudio de los casos individuales.
3. ha demostrado que los conceptos y los principios conductistas son útiles para ayudar a resolver problemas prácticos en diversas áreas de la psicología aplicada.
BIBLIOgRAFÍA

Bayes, R. (1969). Introducción a Skinner. (13-27).

“Cómo identificar, definir y evaluar la conducta”. Modificación de la conducta y sus aplicaciones. (61-94).

Pérez, A. (1990). “Burruhus Frederic Skinner (1904-1990) in Memorian”. Revista Latinoamericana de Psicología. Vol. 22 No. 3 (449-460).

Pozo, J. (1994). “El conductismo como programa de investigación”. Teorías cognitivas del aprendizaje. Madrid : Morata (23-37).

Prieto, J. (1989). “Una reflexión sobre la explicación skinneriana del comportamiento”. Revista de Psicología General y Aplicada. 42(4) 463-468.

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Santoyo, V. (1987). “Un sistema de observación conductual de Interacciones Sociales”. Revista Mexicana de Análisis de la Conducta. Vol. 13 Nos. 1 y 2 (235-253).

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Skinner, B. F. (1953). Ciencia y Conducta humana. New York, Mc Millan Company.
Skinner, B. F. (1985). Cognitive science and behaviorism. British Journal of Psychology. 76(291-301).
Fuente: ídem. p.p. 720-726.